El adhesivo que se filtra de las etiquetas autoadhesivas se puede abordar a través de los siguientes métodos: Etapa de adquisición
- Seleccionar productos de alta calidad: Elija etiquetas y adhesivos sensibles a la presión de marcas o fabricantes de renombre con un sólido historial. Los productos bien establecidos suelen presentar formulaciones adhesivas y procesos de producción más refinados, lo que ayuda a minimizar los riesgos de exudación en la fuente.
Condiciones de Almacenamiento
- Controlar el entorno de almacenamiento: Almacenar etiquetas sensibles a la presión en condiciones adecuadas, idealmente a una temperatura de 18–25°C y una humedad relativa del 40–60%. Evitar entornos de alta temperatura y alta humedad, ya que estos pueden causar anormalidades en el adhesivo y llevar a la exudación. Por ejemplo, durante los meses calurosos de verano, evitar almacenar etiquetas en rincones de almacenes cerrados expuestos a la luz solar directa.
Proceso de Uso
- Limpie la superficie de la aplicación: Antes de aplicar la etiqueta, asegúrese de que la superficie esté limpia, seca y libre de aceite, polvo u otros contaminantes. Limpie con un paño húmedo limpio y luego seque con un paño seco. Esto promueve una adhesión más fuerte y reduce la exudación causada por superficies irregulares.
- Aplica correctamente: Aplica la etiqueta lenta y uniformemente sobre la superficie objetivo. Mientras aplicas, utiliza un paño suave o una espátula para suavizar suavemente desde el centro hacia afuera, eliminando burbujas de aire y previniendo arrugas que podrían llevar a una distribución desigual del adhesivo y a la exudación.
- Controlar la temperatura de aplicación: Aplique etiquetas en un ambiente de temperatura moderada, evitando condiciones extremadamente frías o calientes. Por ejemplo, en los fríos meses de invierno, permita que las etiquetas se aclimaten a la temperatura ambiente antes de la aplicación para prevenir cambios en las propiedades del adhesivo que puedan causar exudación.
Tratamiento Post-Oozing
- Método de limpieza: Para pequeñas filtraciones, use un paño limpio, suave y sin pelusa ligeramente humedecido con una pequeña cantidad de alcohol, acetona (utilizar en un área bien ventilada y alejada de llamas abiertas debido a su inflamabilidad) o un removedor de adhesivos dedicado para limpiar suavemente el adhesivo que ha salido.
- Método de calefacción: Para adhesivos más resistentes que se filtran, use un secador de pelo o herramienta similar a una distancia segura (aproximadamente 10–15 cm) para aplicar calor de manera uniforme en el área afectada. Esto ablanda el adhesivo, después del cual se puede retirar suavemente con un paño o una rasqueta. Controle la temperatura y la duración del calentamiento con cuidado para evitar dañar la etiqueta o la superficie.